Caminantes

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12 de mayo de 2010

Navegacion a vela.-

-Nota: recomiendo cliquear en las imagenes para tamaño completo.-
     
    
Navegacion a vela, 
poesia en movimiento.





















Y pense, por que no. Antes de hacer ese Viaje al Fin del Mundo (Cuyo destino comentare proximamente) -que ocupa gran parte de mi tiempo dando vueltas por mi cabeza-, hacer antes una escala.
Carta nautica en mano, y con las velas en perfectas condiciones, aprovechando que en estos dias el viento favorece, decidi viajar nuevamente el extranjero en velero. Un viaje corto, no imaginen tanto.
Antes de escribir un texto y subir las fotos sobre la travesia en si, me gusto la idea de compartir primero algunas imagenes del velero, y mi pasion. La nautica.





















Abrir los brazos y abrazarse al viento. Hacerse uno con la fuerza bruta de la naturaleza. Acompasarla, danzar con ella, desafiarla y sentirse desafiado. Respetarla. Sentir la libertad salpicandonos el rostro. Ser el mar. Ser uno mismo. Eso es navegar.
















Alzar la mirada a barlovento -direccion desde la que viene el viento-, entrecerrar los ojos y pensar "alla vamos".
















Alguien dijo alguna vez que navegar es ir despacito a ningun lado.
Yo digo que en parte es cierto, por lo que nos transformaria de alguna forma en tontos. Los tontos mas felices del mundo haciendo lo que mas nos gusta.
















La contracara de la moneda es el velero escorado -inclinado- a 60º recibiendo el euforico grito de Eolo en las mejillas, tomando cada vez mas velocidad y separando las aguas al filo de una regata contra uno mismo. Gritandole a la vida. Lloviendo libertad. Sonriendo como un loco.
















Tener un chiche, quererlo. Sacarle punta a las mañas. Responder al significado de cada sonido, de cada silencio. Dejarse la barba. Sacarse la barba.
















Cazar -tirar, tensar- la escota de la vela mayor y sentir como el velero comienza a tomar velocidad escorandose levemente. Al mediodia filar -soltar, aflojar- las velas, enfachar, sacar la picada a cubierta y comer una tabla de quesos y fiambres en compañia.
















Descansar.
Respirar.
Soñar.
Volar.
















Vivir la paradoja de ser uno con la inmensidad, ser parte del todo, y sentirse tan pequeño ante la potencia de la naturaleza.
Liberarse, enloquecer, centrarse.
Ser feliz.


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Ahora si, con todos a bordo, en el proximo texto las fotos del viaje.

28 de abril de 2010

Un viaje al Pasado. - Parte3

-Nota: cliquear en las imagenes para tamaño completo.-

Fin del viaje.
Ahora si, dejo atras mi ciudad natal por un tiempo, y regreso a la capital. A volver a la rutina, aunque traigo conmigo, los matices y colores que mas de un dia, le dieron un respiro a mis dias.


















Claro amanecer blanco y frio rosa para los lunes.


















Lejano y con algunas nubes pinceladas para los dias martes.


















Calido -y aun dormido- asomando para el desayuno de los miercoles.


















Fresco y extrovertido como un encuentro casual de jueves.


















Diurno amanecer que se coma la luz que falta en la noche larga de los viernes.


















Oportuno miel para un picnic postergado. Es hoy o nunca. Sabado.


















Intenso pero sutil, paradojico y desencontrado domingo, ultimo y primero.
Lo hubiese elegido gris, pero siempre termina naranja y con radios de AM.


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Para cerrar el viaje dire, que antes de correr, hay que aprender a caminar. Antes de abrir los ojos y conocer al mundo, hay que conocerse a uno mismo. Una vuelta por la ciudad natal, es a veces, el viaje mas largo. Y vale la pena.

Ahora si, a sacarle punta a los pies. Proximo destino: el fin del mundo.

11 de abril de 2010

Un viaje al Pasado. - Parte2

Asi como vino, la tormenta se fué. Me di una ducha y me fui yo tambien a disfrutar un poco mas en mi ciudad natal. La noche es la misma, fria por fuera, y calida por dentro. Desde la acera ya se puede oir la musica desde el interior de algunos puntos clave para sentarse a pasar un rato agradable. Bares, cafes, rostros crecidos, caras nuevas.

Dia 2, 10.30pm
Amigo y ex-compañero de escuela del dueño, llegue a Suton 212, para comer, escuchar un poco de buena musica en vivo, y mas tarde tomar algo en la barra.













Para los que somos de buen comer, aqui se puede degustar mariscos bien frescos, pezcados, carnes y pastas, en un ambiente muy acogedor y una atencion espectacular.













Dia 3, 11.00pm
En la Comarca, se comen las mejores pizzas capresse de toda la costa. Cenamos en compañia, charlamos, nos reimos, discutimos, en fin, pasamos un rato muy agradable.













Dia 4, 02.00am
Y mas tarde, cuando el sonido aumenta su volumen, se beben unos tragos espectaculares. Claro, quien es mas clasico, encuentra su compañero de medida chica on the rocks.













Dia 4, 04.00am
La Vieja Jirafa. Antiguamente del actual dueño de suton y ex-compañero mio de escuela. Al pasar por aqui encontre a uno de mis mejores amigos que hacia tiempo no veia. Preparamos unos bloody mary y las horas se pasaron sin pensarlo.













Algunos, cuando la musica deja de sonar, siguen dormidos.



Algunos estuvieron toda la vida dormidos, y otros vivien sus sueños.







Con los oidos un tanto tapados y los dedos frios, se hace la hora del amanecer a la playa.
No hay nada como esos minutos. Es en esos pequeños momentos, en que uno pierde la nocion del timpo, hora, y espacio.
















En el proximo texto, la tercera y ultima parte del viaje a mi ciudad natal, las fotos del amanecer y el regreso a la Capital.
Un saludo en la lejania.

2 de abril de 2010

Un viaje al Pasado. - Parte1

Nota: cliquear en las imagenes para tamaño completo.

Y un dia, me propuse, menos palabras, y mas accion.
Decidi, antes de hacer el proximo viaje grande para el que me estoy preparando (ya contare el destino), hacer un viaje a mi ciudad natal, a mis playas, bosques, barrio.
Actualmente estoy en la Capital, a 6 horas viaje de mi ciudad natal. Por lo que hice un bolso pequeño, y con camara en mano, emprendi el viaje.
El primer tramo del viaje lo hice en tren, atravezando la Capital. El segundo tramo y ahora si, rumbo a la costa, lo hice en micro. Tengo que reconocer que viajar me hace reflexionar, me transforma en hombre de palabras secas y mirada perdida.
















Anécdota: recuerdo la primera vez que pise la Capital y viaje en tren, con sonrisa de oreja a oreja por estar viajando en lo que parece un ciempies volador, atonito por el movimiento de los vagones y el sonido tuc.tuc-tuc.tuc sobre la via. No pude dejar de notar la victoria de la rutina sobre las caras insulsas e inexpresivas de los viajeros, sumergidos en el trajin de la city, sin percatarse siquiera del espectaculo sobre el que regresan a sus casas todos los dias.
Pensé, espero nunca llegar a eso. No perder de vista lo que se encuentra en cada cosa.

Despues de aproximadamente 600Km de reflexion, finalmente llegue a Casa. Todo estaba igual, mas bonito tal vez, pero igual al fin. Sin embargo, las dimensiones eran ahora otras, creo que recordaba todo un tanto mas grande. El cafe de la esquina seguia ahí, Don Anibal aun trabajaba en su galpon detras de la casa vecina a la mia, el pinar aun tenia ese aroma a madera y hoja fresca, y el mar, siempre ahi, esperandome, comprendiendome.


Dia 1. 19.00 hs















Lo primero que hice, fue ir a mi playa. En los dias de infancia, el mar fue un lugar donde detenerme a pensar, donde estar a salvo, donde encontrar tranquilidad. De alguna forma, siempre encontre paz entre las olas. No hay lugar en el mundo donde me sienta mas a gusto.

A pesar de disfrutar mucho mi rato a solas en la playa, un sonido me distrajo, y en la distancia pude reconocer una melodia amiga.





Fuera de foco: Decidi acercarme, y al ver que este antiguo compañero de barrio no se percato de mi presencia, decidi sencillamente disfrutar de la buena musica, y de pronto, unos chicos aparecieron con su pelota en escena.





Dia 2. 17.00 hs.















Seguramente soplaba hacia ya unos cuantos dias viento norte, porque a lo lejos el pampero venia comiendo territorio. Esta tormenta, que se lleva todo durante 15 minutos y luego sale el sol, es muy comun en mi ciudad. El calmo silencio -calma chicha en la jerga nautica-, el mar verde esmeralda y un azul cada vez mas oscuro tiñendose de gris, son la antesala de la tormenta. Permaneci unos 7 minutos mas en la playa y regrese a casa a dejar la camara para volver a la playa. No hay nada como meterse al mar unos minutos antes de la tormenta.


Una vez en mi casa nuevamente, me di una ducha, en la noche saldria a perderme entre las caras conocidas y al otro dia, iria a ver el amanecer como hacia tiempo no lo hacia, como en aquellos tiempos.

En el proximo texto, las fotos del dia 3.
Un saludo en la lejania.

20 de marzo de 2010

Una vuelta al interior

Tal vez sea el hambre de travesia. Tal vez sea el poder de la negacion.
Cada dia que pasa siento que falta algo. Que esto en lo que vivo no es para mi. O tal vez si. Pero quiero averiguarlo.
No es incomodidad, tampoco infelicidad, sino busqueda de plenitud.
Tengo las velas cazadas al viento y ya puedo sentir como el velero se escora aumentando la velocidad, generandome un poco de ansias.
Necesito encontrarme a mi mismo, necesito llegar al fondo. Hay tanto por descubrir.

Sencillamente necesito desatar los cabos que me amarran, nada facil. Siempre habra alguien que nos extrañe, o alguien en quien repercutiran nuestras decisiones. Tambien es cierto que quien nos quiera debe desear en primer lugar nuestra felicidad y dejar a un lado ese insano y egoista pero entendible querer posesivo.
La decision es mia. De nadie mas.
Y eso no esta en discucion.

Podria hacerme al mar sin destino especifico.




Internarme en lo exotico y salvaje.




Recorrer a pie el mundo y sus costumbres.




Desaparecer